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El «nuevo» Barrio Chino por dentro

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Ya no se puede estacionar y los autos deberán circular a una velocidad máxima de 10 km/h. Es más: la prioridad absoluta es para el peatón. Éstas son las nuevas normas de convivencia en el Barrio Chino, en Belgrano, cuya puesta en valor se inaugurará oficialmente a partir de mañana.

Las obras comenzaron en mayo pasado con la unificación del color y el estilo de las baldosas, que tienen una tonalidad ennegrecida en las veredas de Arribeños, entre Juramento y Olazábal, y de Mendoza, entre las vías y Montañeses.

Para limitar el espacio de los transeúntes y el de los automovilistas se colocaron bolardos con forma de bala, similares a los instalados en el microcentro. Los trabajos, que demandaron una inversión total de $ 11.350.356, incluyeron la nivelación de veredas y el ordenamiento de las marquesinas.

La puesta en valor contó con recambio de las luminarias por luces LED y la plantación de 36 árboles. «Se trata de una obra que busca recuperar el colorido y la tradición de la cultura china. Nuestra idea es la de invitar a los vecinos a que visiten la zona. Para eso era necesario darles un espacio confortable donde caminar y darles seguridad», explicó el subsecretario de Espacio Público porteño, Patricio Distéfano.

En 2009 hubo un proyecto similar que incluía la colocación del arco que hoy representa la puerta de entrada al Barrio Chino. La iniciativa fue postergada por un recurso de amparo que presentaron dos vecinas con la argumentación de que la Ciudad no había realizado el estudio de impacto ambiental.

«Hoy el Barrio Chino vuelve a brillar. Esta zona es un símbolo para la comunidad china, pero también para todos los porteños que visitamos y disfrutamos de su cultura. Es importante trabajar en la revitalización del espacio público para que la gente aproveche cada vez más la vida al aire libre», dijo jefe de gobierno electo, Horacio Rodríguez Larreta.