Los diputados porteños Carmen Polledo (PRO) y Gustavo Vera (Bien Común) presentaron un proyecto mediante el cual buscan cerrar las whiskerías y prohibir así a las “coperas” en la ciudad de Buenos Aires.
El argumento se basa en que en estos lugares, que pueden encontrarse en los diferentes barrios porteños, se ejerce la prostitución ilegal y que resultan un foco de peligro en relación a la trata de personas.
La intención de los diputados es modificar el Código de Habilitaciones de la Ciudad, que se basa en una ordenanza de 1976, dando de baja las habilitaciones de los locales en los que funciona la figura de las alternadoras.
“Se prohíbe en los locales de diversión nocturna, cualquiera sea su denominación, la contratación de empleadas para alternar o bailar con los concurrentes bajo pena de clausura del establecimiento y cancelación de la habilitación” consigna el proyecto.
Vera señaló que “para evitar que los prostíbulos se transformen los privados (o sea en departamentos de edificios) se debe profundizar la legislación que significa por un lado reglamentar la ley de Trata nacional, agilizar la incatuación de los prostíbulos con reutilización social en favor de las víctimas y en la penalización a los prostituyentes/clientes”.
Sin embargo el proyecto fue rechazado por algunos sectores. “Eliminar la figura de alternadoras para combatir la trata de personas es absurdo -sostiene su titular, Georgina Orellano-. Usan una política prohibicionista para combatir un delito y, donde ya hay leyes similares, el resultado fue que nos empujaron a una mayor clandestinidad” señalaron a Clarín desde AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina).
Tras pasar por el trámite en diferentes comisiones, la iniciativa será tratada en el recinto la semana próxima. Como cuenta con el apoyo del bloque oficialista, se prevé que la misma sea aprobada.


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